¿Cómo interpretar los dibujos de los niños?

A la hora de analizar el dibujo infantil podemos observar elementos emocionales y de la personalidad y todo el mundo psicosocial que los niños trasladan a sus dibujos.

Las técnicas proyectivas nos hacen plantearnos ciertas hipótesis sobre la persona, pero nunca deben considerarse de forma aislada ni como única prueba para realizar un diagnóstico, ya que la validez de las mismas se ha puesto en entredicho en muchas ocasiones a lo largo de la historia de la Psicología.

A través de lo que observamos en el dibujo del niño: trazos, figuras… hemos llegado a estimar algunas áreas psicológicas por medio de la proyección.

 El dibujo no se debe analizar  globalmente, sino ir analizando diferentes variables que nos irán dando una información de diversos aspectos del niño.

El Gesto gráfico: Se remite a la observación de la relación entre el trazo y la figura.

La inscripción sobre una superficie plana: manifiesta el temperamento del niño y sus reacciones (al menos en el momento en que realiza el dibujo). El dibujo registra el estado emocional.

Observamos los rasgos fuertes o suaves, trazos enérgicos o débiles de largo alcance o de corto, tímidos, controlados, osados, deduciendo de todo ello rasgos de personalidad o modos de afrontar el mundo.

Utilizar el espacio gráfico (espacio en blanco): observamos si se tiende a cubrir todo el espacio gráfico o lo contrario.

  • Utilizar solamente una parte:  si está descentrada o es exageradamente pequeña será indicador de un cierto desequilibro. Hemos de revisar si es un rasgo repetido o esporádico en los dibujos.
  • El relleno sistemático de toda la página puede ser también signo de inmadurez.
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Podemos observar en este dibujo cómo el niño rellena todo el espacio disponible en la página. Podría interpretarse como síntoma de inmadurez del menor.

Si dividimos la hoja en tres zonas horizontales y tres verticales: Sigue leyendo